Yo tengo una Madre
que por sendas oscuras me ha guiado,
y nunca, nunca, nunca, ha dejado
que la oscuridad cubriera mi alma.
Ha sido, es, la única, mi única esperanza,
y es por ella que aún a la humanidad amo
con idéntica, tenaz, lumínica semblanza.
Yo tengo una Madre que por sendas oscuras me ha guiado, y nunca, nunca, nunca, ha dejado que la oscuridad cubriera mi alma. Ha sido, es, la ...
¡No todo el mundo tiene esa suerte.
ResponderEliminar¡Felicidades, Héctor!
Un abrazo.