Yo tengo una Madre
que por sendas oscuras me ha guiado,
y nunca, nunca, nunca, ha dejado
que la oscuridad cubriera mi alma.
Ha sido, es, la única, mi única esperanza,
y es por ella que aún a la humanidad amo
con idéntica, tenaz, lumínica semblanza.
Yo tengo una Madre
que por sendas oscuras me ha guiado,
y nunca, nunca, nunca, ha dejado
que la oscuridad cubriera mi alma.
Ha sido, es, la única, mi única esperanza,
y es por ella que aún a la humanidad amo
con idéntica, tenaz, lumínica semblanza.
Yo, gracias a Dios,
toda mi vida he sido feliz,
pues, aun cuando me he hallado en
tribulación,
siempre he gozado de cierta paz
interior.
Lo que pasa es que, en este preciso
instante,
salgo de cuentas, ando de parto,
y no sé si voy a alumbrar a una
hembra o a un varón,
lo que sé, y eso me basta,
es que no he podido tener en el
mundo
mejor gestación por subrogación,
ya que yo lo he llevado en mi
vientre,
pero el padre y la madre no soy yo,
sino el Todo, el Único, el Infinito,
ese al que la historia le dio mil
nombres
y yo me conformo con nombrarle sin
nombrarle: Dios.
Trabajo, para muchos,
es aquello que te reporta dinero,
no aquello necesariamente
a lo que le entregas el alma.
Y así nos va,
millones de personas
presumiendo de melena
cuando son, todas toditas todas,
calvas, muy calvas.
Muévete solo por la belleza,
acepta solo cosas hermosas,
y si alguno, por maldad o por torpeza,
viene a hablarte de la sombra,
ecco -que diría un italiano-
e qui la semplicità della nostra cosa,
il vero significato della pulizia
che rende la nostra anima
guidata dalla libertà.
Hoy, después de haberme acostado
con el teléfono junto a la almohada,
me he despertado con un número
marcado en la pantalla.
Decía el celular,
como si yo estuviera a punto de llamar:
seis, seis, seis…
Lo juro, que no es una invención.
Pero, la verdad,
no sé cómo interpretar
esta feliz circunstancia,
pues, más que creer en la llamada de la bestia,
hecha por mí, o recibida de ella,
tiendo a pensar
que yo mismo soy ella
y que estoy,
bajo toda condición,
destinado a someterla,
a educarla y acogerla…
Seis, seis, seis
-decía mi celular,
y yo leí-:
amor, amor, amor…
Ya estamos en el cielo,
o en el infierno
(depende del lado
en el que usted se encuentre)
porque Dios ha creado
el uno dentro del otro
y el otro dentro del uno,
para que, pareciendo estar en el primero
no se abandone el segundo,
y para que, saliendo del segundo,
no se aleje de las llamas el corazón,
así hasta que el último espíritu se dé cuenta,
así hasta que todos seamos,
por su gracia, de nuevo, Dios,
y ya sin posibilidad
de una futura caída en el abismo.
(Fragmento no escrito
del viaje de retorno de Dante,
o de cualquiera de nosotros,
del fuero <fuego> de su mente al corazón.
O como diría el propio abismo:
¡Huye! ¡Huye de todo laberinto, alma buena!
Pues saliendo de todo laberinto
se halla, sin moverte del sitio,
justa, tu liberación).
https://open.spotify.com/intl-es/track/4vRR0T55BFi1Nq4BmICuTZ?si=f23ddad9f5414198
Y comiencen por amarse cada uno a sí mismo, para luego expandir su luz.
Yo tengo una Madre que por sendas oscuras me ha guiado, y nunca, nunca, nunca, ha dejado que la oscuridad cubriera mi alma. Ha sido, es, la ...