Ya hemos demostrado
que por un balón
somos capaces de matar,
ahora a ver si demostramos
que por el amor
somos capaces de crear fraternidad.
Yo tengo una Madre que por sendas oscuras me ha guiado, y nunca, nunca, nunca, ha dejado que la oscuridad cubriera mi alma. Ha sido, es, la ...
Estaría muy bien eso que dices...
ResponderEliminarUn abrazo, Héctor.